3 claves para entrenar mejor y sostener el proceso
Correr es simple, pero hacerlo bien requiere atención a varios factores. Si te interesa mejorar tu rendimiento, prevenir lesiones y disfrutar del proceso, este artículo es para vos.
Antes de pensar en técnicas avanzadas o herramientas sofisticadas, tenemos que mirar las bases de la recuperación:
Si alguna de estas áreas está fallando, ni el mejor plan de entrenamiento funcionará al 100%. Por eso, siempre recomendamos revisar estos pilares y, si hace falta, buscar apoyo profesional.
El entrenamiento de fuerza es uno de los grandes aliados del corredor. ¿Por qué?
Porque mejora el control y la capacidad de movimientos y grupos musculares clave, como los estabilizadores lumbo-pélvico o los estabilizadores del tobillo y la planta del pie.
Trabajar glúteos, core y pies ayuda a prevenir lesiones tan comunes como la fascitis plantar o las molestias de cadera además de ayudarte a ser más eficiente al correr.
Cuando hablamos de carga, hablamos de dos cosas:
Una misma sesión puede sentirse fácil o pesada según tu contexto personal: sueño, alimentación, estrés laboral. Por eso, no se trata solo de seguir un plan, sino de entender tu cuerpo y regular la carga según lo que necesites.
El cuerpo no se adapta al entrenamiento por arte de magia: se adapta cuando lo desafiamos y luego le damos el tiempo suficiente para recuperarse.
Por eso, la sobrecarga progresiva es la base de cualquier planificación seria. ¿En qué consiste?
El entusiasmo es un gran motor para empezar a correr… pero también puede jugar en contra si te hace querer “todo ya”.
Un estudio de seguimiento1 en corredores amateurs mostró que:
Por lo que controlar la expectativa y la motivación inicial para avanzar paso a paso y darle tiempo al proceso es clave para disfrutar el deporte en el largo plazo.
Si tenés dudas o querés trabajar tu plan de entrenamiento con un enfoque integral, no dudes en consultarnos.
¿Te sirvió esta información? Calificá el artículo y ayudanos a seguir compartiendo contenido de calidad.